Powered By Blogger

martes, 10 de enero de 2012

Mucho tiempo sin ti...

Veintinueve años hace. Tan rápido como se escribe, creo que ha sido como ha pasado. Veintinueve años sin ti, sin tu voz, sin tu sonrisa, sin tu sabiduría, echándote tanto de menos, cada día mas. Poco teníamos en común, poco nos conocíamos, llegue en la edad madura, casi al ocaso de tu vida, pero se positivamente que me quisiste, me quisiste mucho, demasiado aunque no me llegara de la forma que me hubiera gustado que me llegara.
Mas que respeto, te tenia miedo, y ese miedo hizo que nuestra comunicación fuera tan escasa que hoy en día me pregunto de que halábamos tu y yo? No obtengo respuesta, creo que poco, casi nada no había nada que nos inquietara a ambos.
Tu enfermedad, tu estado nos mantuvo prácticamente alejados desde mis cuatro años, y ya posteriormente cuando podía empezar a disfrutar de ti, otra terrible enfermedad te arrebato de nuestro lado. Lo que si recuerdo es que pasabas mas tiempo en hospitales que en casa, alejado de mi, siempre con la maleta en la mano para irme a casa de los tíos o de mi hermano...
Papá, no puedo, este aniversario se está haciendo espantosamente doloroso, terriblemente triste. Con un vacio que no puedo describir.
Donde quiera que estés, quiero que sepas que te quiero, que te echo mucho, demasiado de menos y que si me puedes ver, intentes tirar de mi y me eches una manita.
Besos, gigantes!!!!

martes, 3 de enero de 2012

Acostumbrada

Me acostumbre y esa costumbre fue mi ruina, mi fin. No salia de tu circulo, de tu entorno, del aire que tu respirabas, de tus palabras, de tus consejos, que los tomaba como buenos, hasta que llego un momento en el que descubrí que ahí fuera había otro mundo, otras opiniones, otras palabras, otros aires y descubrí que no tenia porque estar cegada, ni dirigida. Que yo tenía vida propia y que debía vivirla. Que otras personas, respiraban, pensaban y que sus corazones latían y que al igual que el mio eran corazones libres y con esa necesidad de descubrir, de averiguar de equivocarme, de intercambiar opiniones y de equivocarme, si, equivocarme y caer y saber que esas caídas tendrían consecuencias, sufrimiento y dolor, pero dolor y sufrimiento propio, no provocado....
Me acostumbré y lo peor es que tu también te acostumbraste a dominar, a tenerme siempre que me necesitabas, siempre que hablabas, yo estaba....
Pero esto se debe acabar, acabar ya...acabarse...
Se que haga lo que haga sera recriminado, criticado e incluso tendré mi ración de insultos, pero seré LIBRE y la costumbre desaparecerá....
Adiós, espero que haya alguien por el mundo que te entienda, que te comprenda que logre hacerte feliz, cosa que por lo que veo yo no he conseguido, es mas, nos hemos hecho infelices mutuamente...