Powered By Blogger

domingo, 29 de abril de 2012

Los Sentidos

Anoche , noche fría  muy fría  casi diría que cabe la posibilidad de que nieve. Paisajes extraordinarios q nos dan la oportunidad de disfrutar de un otoño tardío.
Sentimientos a flor de piel, recuerdos, nostalgia, pesadez en el alma, suspiros en el corazón.
Tranquilidad, suprema tranquilidad, alma expectante, corazón dividido. Nostalgia que hace reflexionar que te lleva a disfrutar de la vista mas romántica que puede ofrecer esta época del año.
Colores ocres, verdes "hoja seca", rojos intensos, amarillos brillantes, verdes tristes que contagian esa tristeza y a la vez despiertan inquietudes, constriñen el corazón y hacen pensar que estas vivo que ese otoño se va asemejando cada vez mas al paso de tu vida, al paso de los años.
Esa mirada que comienza a estar cansada, mirada experimentada, que pretende seguir mirando como hasta ahora, pero que se delata a si misma y que hace un tremendo esfuerzo por no delatar sus sentimientos por no humedecerse.
Sigo el movimiento de los arboles, el movimiento de sus hojas con el viento, las mece, las acaricia y se las lleva, engañadas, pensando que volaran en un inmenso y largo viaje, pero que en pocos segundos caen rendidas en el jardín de al lado, de ahí, ya no se levantaran, acabo su viaje, su vida, su esplendor.
Las nubes pasan aceleradas por encima de nuestras cabezas, algo o alguien las espera en algún lugar, lugar indefinido, lugar apasionante, destino de vientos, lluvias y nubes.
Ese blanco, blanco brillante, presagio de la nieve acaricia nuestras cabezas al igual que al fondo, sobre las montañas, las nubes la acarician y caen, caen con esa gracia especial que solo ellas saben, esa gracia con la que se mueven, sin golpearse entre si, sin prisa, pero sin pausa. Divino baile entre nubes viento y montaña.
Sigo observándolas  intentando entender el porque de su movimiento, el porque de su desplazamiento... No consigo encontrar un momento similar al siguiente ni tan siquiera al anterior, la vista entretiene, engancha, los minutos pasan, las horas también.
La noche ya es completa, el cielo se ve de un color azul muy oscuro, un color que da miedo, a trozos se reparte el espacio con las nubes, esas nubes blancas, brillantes...El viento ha parado, y el frió de la noche cae con todo su peso, en breve, comenzará a helar, una suave y fina capa de hielo cubrirá la superficie de todo lo que toque.
Ya sentada en el sillón  frente a la lumbre, me pierdo en pensamientos, en sentimientos y me dejo llevar por las llamas, esas llamas que tanto relajan, que atrapan. Al igual que las nubes, el viento, las hojas,  las llamas no repiten su baile incesante, comienzo a sentir ese calor placentero en mi cara. Pierdo el dominio de mis ojos, los parpados se van cerrando a la vez que escucho al fondo, música una música suave que me transporta a todo lo vivido y sentido hoy.
Gracias por este día, por otro día  por lo que los sentidos han disfrutado, por lo que el paso del tiempo aporta a nuestras vidas, por las reflexiones, por los sentimientos encontrados, por estar vivo en definitiva.

martes, 10 de enero de 2012

Mucho tiempo sin ti...

Veintinueve años hace. Tan rápido como se escribe, creo que ha sido como ha pasado. Veintinueve años sin ti, sin tu voz, sin tu sonrisa, sin tu sabiduría, echándote tanto de menos, cada día mas. Poco teníamos en común, poco nos conocíamos, llegue en la edad madura, casi al ocaso de tu vida, pero se positivamente que me quisiste, me quisiste mucho, demasiado aunque no me llegara de la forma que me hubiera gustado que me llegara.
Mas que respeto, te tenia miedo, y ese miedo hizo que nuestra comunicación fuera tan escasa que hoy en día me pregunto de que halábamos tu y yo? No obtengo respuesta, creo que poco, casi nada no había nada que nos inquietara a ambos.
Tu enfermedad, tu estado nos mantuvo prácticamente alejados desde mis cuatro años, y ya posteriormente cuando podía empezar a disfrutar de ti, otra terrible enfermedad te arrebato de nuestro lado. Lo que si recuerdo es que pasabas mas tiempo en hospitales que en casa, alejado de mi, siempre con la maleta en la mano para irme a casa de los tíos o de mi hermano...
Papá, no puedo, este aniversario se está haciendo espantosamente doloroso, terriblemente triste. Con un vacio que no puedo describir.
Donde quiera que estés, quiero que sepas que te quiero, que te echo mucho, demasiado de menos y que si me puedes ver, intentes tirar de mi y me eches una manita.
Besos, gigantes!!!!

martes, 3 de enero de 2012

Acostumbrada

Me acostumbre y esa costumbre fue mi ruina, mi fin. No salia de tu circulo, de tu entorno, del aire que tu respirabas, de tus palabras, de tus consejos, que los tomaba como buenos, hasta que llego un momento en el que descubrí que ahí fuera había otro mundo, otras opiniones, otras palabras, otros aires y descubrí que no tenia porque estar cegada, ni dirigida. Que yo tenía vida propia y que debía vivirla. Que otras personas, respiraban, pensaban y que sus corazones latían y que al igual que el mio eran corazones libres y con esa necesidad de descubrir, de averiguar de equivocarme, de intercambiar opiniones y de equivocarme, si, equivocarme y caer y saber que esas caídas tendrían consecuencias, sufrimiento y dolor, pero dolor y sufrimiento propio, no provocado....
Me acostumbré y lo peor es que tu también te acostumbraste a dominar, a tenerme siempre que me necesitabas, siempre que hablabas, yo estaba....
Pero esto se debe acabar, acabar ya...acabarse...
Se que haga lo que haga sera recriminado, criticado e incluso tendré mi ración de insultos, pero seré LIBRE y la costumbre desaparecerá....
Adiós, espero que haya alguien por el mundo que te entienda, que te comprenda que logre hacerte feliz, cosa que por lo que veo yo no he conseguido, es mas, nos hemos hecho infelices mutuamente...

lunes, 19 de diciembre de 2011

Recuerdos

De nuevo otra vez Navidad, esa época del año que tanto daño me hace, que tantos recuerdos me acerca y que tanto trato de alejar pero que inexorablemente siempre llega y cada año con mas y mas intensidad.
Hace ya 12 años que no estas conmigo, que ese Ser supremo decidió que había llegado tu hora y decidió arrancarte de mi lado. Prometo que no ha pasado un día, un solo día en el que no hayas estado presente en mi, en mi vida, en mi corazón, en mi pensamiento. Ni un solo día para echarte de menos, ni un solo día en el que por arte de magia, no recuerde perfectamente tu sonrisa, tu alegría, tu disposición y tu entrega. Viviste en cuerpo y alma para nosotros, para que no nos faltara lo que pudiera estar en tu mano. Aun recuerdo la cantidad de veces que con una simple llamada corrías, que digo!!! volabas para satisfacer alguna necesidad o deseo. Esto no lo olvidaré nunca mientras viva. Esas ganas desbordantes de vivir que te caracterizaban y que despistaban completamente sobre tu enfermedad, sobre el sufrimiento que llevabas por dentro y que nadie logramos apreciar, tu sonrisa lo ocultaba.
Una entrega incondicional, intensa e inmensa. Una gran amiga y compañera, comprensiva y muy cariñosa.
Este año como todos estos desde que no estas, sera triste, muy triste.
Feliz Navidad, mamá, donde quiera que estés.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Recuerdos de Infancia 1

Este verano he tenido la oportunidad de recordar esos momentos de mi infancia en los que era tremendamente feliz, en los que los olores se acentuaban, esos despertares en el chalet de la sierra, los pajaritos cantando y el sol apareciendo por la ventana de mis padres. El olor a café con leche  de verdad de la que al hervirla, se sacaba la nata en un plato y al enfriar, la tomábamos con azúcar....., recién hecho, a tostadas de pan blanco, ese pan de pueblo que generalmente duraba una semana, se mezclaba con el olor a comida, a la estupenda cocina de mi madre. Toda una maestra…
Mi padre trabajaba en el jardín un poco aquí, con los rosales, el césped  el seto, y poco después de levantarme, iniciábamos las tareas escolares cotidianas, esto suponía un tremendo aburrimiento, todo un verano de repaso, pero tengo mucho que agradecer a aquellos momentos de “dureza” con los que mi padre intentaba corregir mi lectura, mi escritura y mis matemáticas, hacerme entender que era fundamental que mis conocimientos se afianzaran. ¡¡¡Lo que daría por volver a un solo día de aquellos maravillosos veranos!!!
Olor a césped recién cortado, a cloro de la piscina, a tierra recién movida en el pequeño huertito…a la anea de las sillas cuando se calentaban con el sol, a la loneta de las hamacas…El aceite de linaza con el que pintábamos la puerta del garaje, formada por listones de pino y que durante la época estival se repasaba y se cuidaba para que el invierno no fuera "cruel" con ella...Me encantaba ayudarle, sobre todo cuando de pintar se trataba...Me estaba convirtiendo en una experta...
Ya en la playa, recuerdo los olores de las mismas hamacas, de las colchonetas, de la arena, de la sal de mar, del pescadito de los chiringuitos, del plástico de mi flotador…ese olor a apartamento de la playa…inconfundible, inolvidable…mezcla de cremas solares, colonias infantiles y maderas. Lo bien que olía mi madre, a crema para el sol, con una mezcla de perfume y pintalabios…!!!!
¿Qué tiene la infancia que marca de esta manera? ¿Cómo puede ser que esos olores casi se hagan tangibles?
Y porque se nos hacían interminables esos meses de verano, en los que ya al final, deseábamos volver al colegio, y echábamos tanto de menos a nuestras compañeras. Las ganas de volver a nuestra ciudad, retomar nuestra vida normal.
Y ya a la vuelta, y sufriendo todavía los coletazos del calor del verano, recuerdo las tardes frente a la tele, con el ventilador girando, las ventanas cerradas y las persianas entornadas, pantalones cortos y camisetas de tirantes…al caer la tarde nos acercábamos a casa de mi tía donde merendábamos y pasábamos el resto de la tarde hasta que la temperatura permitía abrir ventanas y subir persianas, ¡ que ganas tenia de volver a cole!
Y ese mágico día llegaba por fin, uniforme, zapatos, mochila, libros…todo preparado y comenzaban los madrugones, para que el autobús no nos tuviera que esperar o quizá marcharse sin esperar.
De nuevo ese olor a café recién hecho y tostadas, mi bocadillo de media mañana y la comida en una cestita…
Los olores volvían a ser los del otoño, papel, madera, cera para el brillo de los suelos y los muebles de madera, incienso de las distintas capillas, pizarras, comida del comedor, pintura, polvo, flores del jardín…
Que felicidad!!! Reencontrarte con tus amigas…
Que felicidad!!! Otro curso mas, otra tanda de recuerdos mas…

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Mi primer día...

Hola a todos, esta es la primera incursión en este mundo del Blog. Espero no defraudar a nadie y que por lo menos, sea entretenido.

Saludaros a todos y agradeceros vuestras visitas y vuestros comentarios, críticas y demas.